Nota publicada originalmente por Fade2Black en FulanoControl el 13-Abr-2010
El Virtual Boy...una idea que en el papel sonaba excelente: una consola portátil (si, como no) en 3D.¿Quién no adoraría jugar un título de Mario en tercera dimensión durante un tedioso y largo viaje?.El resultado es un sistema interesante, pero que no tiene nada de portátil y una mala ejecución de la idea (notemos que no estamos hablando de realidad virtual como su nombre lo dice, sino de tercera dimensión).
En aquel 1995, el negocio de los videojuegos estaba muy bien alimentado, y el Virtual Boy intentaba competir directamente con el Sony Playstation y el Sega Saturn; mientras Nintendo afinaba detalles para su Nintendo 64, que vería la luz, hasta un año después.
Era momento de volver a hacer uso del dinero de mi beca, e ir deprisa por mi Virtual Boy.¡Las ganas eran muchas!. Así que fui, lo compre, hice mi camino de regreso plenamente impaciente por estrenar mi consola nueva y de tecnología prometedora e impactante, justo como los anuncios describían al VB.
Llegué a mi casa (mi casa es su casa), desempaque con mi ritual de consola nueva, lei el instructivo, arme mi aparato, dispuse de ¡6 pilas AA!, inserte el cartucho que venia de regalo (Mario Tennis)...¡y a gozar de la tercera dim... ...un momento...todos los gráficos se ven en tonalidades de rojo sobre un fondo negro...¡¿que demonios?!.
Después de la sorpresa de ver por primera vez un juego de Virtual Boy, proseguí adentrandome en el juego. Los efectos de 3D son bastante buenos, muy realistas, los gráficos de 32 bits son aceptables, el sonido que emana de la consola, es excelente, la respuesta del control es suprema...¡pero esos tonos rojos sobre un fondo negro!...diablos, debo acostumbrarme.Sigamos.
Tras una hora de juego(tal vez un poco más), decidí que era suficiente como estreno, así que me separo de mi consola y dispongo a quitar las baterias...pero...¡uy!...¿porque estoy mareado?...¿porque me arden así mis ojitos pajaritos?...no lo comprendí, hasta entender que, tras una hora en oscuridad total, viendo fijamente gráficos brillantes rojos, cobraron su factura.
Al inicio de este fatal descubrimiento, mi renuencia me llevo a ignorarla y seguir "disfrutando" mi VB, adquirí nuevos cartuchos conforme fueron apareciendo en el mercado, invitaba a unos cuantos conocidos que frecuentaba en ese tiempo y todos gozábamos de mareos e irritación de ojos...¿qué más se puede pedir?.
Después de un tiempo, se volvió innegable que mi Virtual Boy no tenia futuro, ni conmigo ni en la industria de los videojuegos.
Casi al mismo tiempo, dejaron de salir juegos para esta consola. Fue la muerte de una consola que más rápido llego,despacho y enterró a su víctima...¿y ahora que hago con mi consola semi-nueva?.
Si esta pregunta me la hicieran actualmente, a pesar de tantos contras para la consola, respondería que la conservaría, como parte de mi colección de consolas de videojuegos, pero en aquel entonces, mi decisión fue venderla de inmediato, junto con todos sus cartuchos que logre juntar (que fueron nada más los 19 que salieron) por una insultantemente baja oferta de algún tianguero, del cual su nombre no deseo recordar (Daniel...chupame los webos).
A la distancia, aún me pregunto: ¿fue la decisión correcta?. Pienso que no.
No todo es malo con esta consolita, por ejemplo, gozaba de un control excelentemente diseñado (buena costumbre de Nintendo en sus consolas), impactante a la vista y sobresaliente en su ergonomía y peso (un ligero sobrepeso, causa de las 6 pilas que consumía la consola sin su adaptador de corriente.
El audio también era muy bueno, ningún sistema portátil gozaba de tan buena calidad de audio como el del Virtual Boy.
Sus pocos títulos disponibles, muchos de ellos bastante buenos y gozadores, como Red Alarm, Virtual Boy Wario Land, Jack Bros, Galactic Pinball, Teleroboxer, Mario Tennis, Space Invaders Virtual Collection, entre otros, hacían las delicias del sistema.
Lamentablemente esto no fue suficiente, y a pesar de ser una pieza de hardware sorprendente, esta consola nació muerta.
Un grave error por parte de Nintendo, sin duda.
Sin embargo, Nintendo puede presumir de tener en su historia varias de las mejores consolas de todos los tiempos y muchas de las franquicias mas reconocidas, exitosas e incansables de la industria. Pero eso no le quita culpa a Nintendo de haber entrado en el campo de consolas fallidas (un campo que generalmente lo dominaba Sega, cuando era fabricante de consolas).
Pobre Virtual Boy, 2024 y ni por asomo se ve que, a años de su estrepitoso fracaso, tome un "segundo aire" y sea apreciado como una consola incomprendida en su época.Ni hablar.
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