Nota publicada originalmente en Fulanovida el 05-Abr-2010
Probablemente
quien escribe esto llegó un poco tarde a la primera generación de
videojuegos. Ello, sin embargo, no evitó que pudiera conocer de primera
mano prácticamente toda la generación de juegos, desde el Pong hasta lo
que hay en las tiendas actualmente; es decir, fui uno de esos paridos en
la época exacta donde se embarró de videojuegos, de películas de
fantasía, de música "multigeneracional", de programas horrendos de la
televisión... es decir, toda la caca a la vez.
Ciudad Gótica lució bastante bien durante los 8 bits...
Desde
que era un hijo de la crisis y conocí el primer Nintendo, el NES, tenía
la teoría férrea de que nunca pasaría de moda. Más bien, creo que
deseaba con todas mis fuerzas que no pasara de moda nunca. Para empezar,
me había costado mucho trabajo conseguirlo con el apoyo de mis padres a
principios de los noventas y como no sabía nada de consumismo, sufría
al pensar que, cuando apenas lo había conseguido, ya era obsoleto y
estaba empezando el proceso de abandono del fabricante.
Quitando
el episodio de miseria ochentera explicado en el párrafo anterior, lo
que me hacía ilusionarme en que el NES (o su estilo de juegos) no se
iría de los anaqueles tan rápido, era el gran salto tecnológico que
había representado su presencia en el mundillo de los videojuegos. Para
dejar más clara mi teoría, qué mejor que un ejemplo gráfico.
Verá usted. Si no tiene el gusto, aquí le presento el aspecto gráfico
del Pong, el primer videojuego comercialmente exitoso conocido por el
hombre moderno, que durante los setentas era la tecnología más alta en
las salas de arcade:
Más adelante, este fue el clímax gráfico en el Atari 2600, que vivió siendo lo máximo hasta 1981:
Aunque era una consola con potencia relativamente modesta, permitía agregar hardware a través de los cartuchos y esto hacía algunos años después, por 1988:
Y cuando ya estaba por irse con la llegada y establecimiento de las consolas de 16 bits, al inicio de los noventas, mostraba este tipo de gráficos ya como canto del cisne:
Lo que sobre todo me dejaba pensando que ese primer Nintendo duraría eternidades en los anaqueles, era que parecía que su expansión no tendría límites, como si pudiera hacerlo todo. Hubo una cantidad muy grande de periféricos que se le podían conectar, las gráficas año con año seguían mejorando, los sonidos, igual. Los creadores de cosas fueron madurando con los años, utilizando el mismo equipo y exprimiéndolo al extremo. Tenía un puerto inferior que supuestamente lo dejaba preparado para crecer mucho más, así que "podía mejorar más" (pensaba mi yo infantil)... Lo que yo no sabía es que cuando llegó a mis manos, a principios de los noventas, ya lo habían exprimido al máximo, y era todo lo que iba a dar.
Este de aquí es Megamanía. Hay muchos otros más lucidores gráficamente, pero dejemos a este representante.
Y bueno, hubo otras consolas antes de la aparición de la primera consola
de Nintendo, pero gráficamente eran más o menos lo mismo. Cuando
lanzaron el NES mundialmente, a finales de 1985, con su primera generación mostraba este tipo de gráficos:
Balloon Fight.
Aunque era una consola con potencia relativamente modesta, permitía agregar hardware a través de los cartuchos y esto hacía algunos años después, por 1988:
Contra.
Y cuando ya estaba por irse con la llegada y establecimiento de las consolas de 16 bits, al inicio de los noventas, mostraba este tipo de gráficos ya como canto del cisne:
Castlevania III.
Rad Racer II.
Ninja Gaiden III.
Batman.
Kirby's Adventure.
El
primer Nintendo fue semillero de muchos estilos de juego que siguen
presentes hasta el momento de escribir esto. Fue también la casa de
creación de varias franquicias que siguen siendo apreciados. Por
ejemplo, en 1989 se programó Ninja Gaiden, que originalmente era un
beat'em up pero que llegó al Nintendo como un plataformero con cortes
"peliculescos", acompañado de un fondo musical muy aceptable:
Ninja Gaiden, introducción.
...con efectos 'súper' modernos...
... y 'excitantes' planos gráficos a distintas velocidades.
Como
en el Nintendo la tecnología dio para guardar los avances con una
batería o con un password, también se le atribuye la popularización de
los juegos de larga duración, en los cuales en muchos casos requerían
guardar avances o apuntar claves para después volver a donde te habías
quedado. Las computadoras ya hacían eso muchos años antes, pero no
costaban igual.
El éxito comercial los Final Fantasy nació vendiendo mucho (en Japón) en el primer Nintendo.
Lo que sobre todo me dejaba pensando que ese primer Nintendo duraría eternidades en los anaqueles, era que parecía que su expansión no tendría límites, como si pudiera hacerlo todo. Hubo una cantidad muy grande de periféricos que se le podían conectar, las gráficas año con año seguían mejorando, los sonidos, igual. Los creadores de cosas fueron madurando con los años, utilizando el mismo equipo y exprimiéndolo al extremo. Tenía un puerto inferior que supuestamente lo dejaba preparado para crecer mucho más, así que "podía mejorar más" (pensaba mi yo infantil)... Lo que yo no sabía es que cuando llegó a mis manos, a principios de los noventas, ya lo habían exprimido al máximo, y era todo lo que iba a dar.
Y
cuando el avance tecnológico lo permitió, llegaron procesadores de más
capacidad y más baratos, y todos los fabricantes de videojuegos se
apuraron por hacer nuevas máquinas... que inicialmente eran los mismos
estilos de juego, pero con muchas mejoras audiovisuales. Los clientes de
ese mercado de los videojuegos, ya revitalizado después del madrazo que
se pegaron en 1983, decidieron que sólo renovándose sería la única
manera de mantenerse vivo en los mercados. Las compañías en el negocio
estaban bien enteradas de que cualquier consumidor con el dinero
suficiente compraría el nuevo producto, emocionado por el
factor novedad. Comenzó una guerra de lucidez, que por momentos fue
mermando la creatividad de la que gozó el primer Nintendo (aunque sí
padeció de muchos productos basura también).
El Action Set era el paquete más popular porque traía la zapper.
Viendo
desde la distancia esos días concluyo que, después de todo, no estuve
tan equivocado. El gran salto que representó el primer Nintendo sigue
manteniendo vivo su estilo pixeleado de juegos en quienes lo disfrutaron
en su momento y en las generaciones de jugadores nuevos, aunque ya
no sea el gran negocio para los fabricantes pero sí para los
programadores independientes. Lo que se hace ahora para seguirle sacando
provecho es, por un lado, hacer refritos de las mismas viejas ideas de
los ochentas, para que los nostálgicos como yo les paguemos, y, por
otro, sacando juegos nuevos "inspirados" en alguno de aquellos días.
Lo bueno es que en los tiempos actuales, aunque a cuentagotas, todavía siguen saliendo nuevas ideas de esos estilos pero con la tecnología actual. Los veteranos las apreciamos.
PD. Lo logré... un texto de un tema del NES sin poner fotos de SMB3.












Shovel Knight, The Messenger, Bloodstained: Curse of the Moon y hasta Blasphemous son excelentes exponentes de este tema. Y claro que se agradecen, pues con la tecnologia actual y ese look retro de "nuestras epocas" son pura gozadera.
ResponderEliminarPD. Si entrecierro los ojos y hago bizco al mismo tiempo... las imagenes de Castlevania, Kirby, Ninja Gaiden y Final Fantasy... logro ver a SMB3 compaye... cantó victoria demaciado pronto.
Bueeno... Lo intenté en 2010 y lo intenté de nuevo en este "refrito" 2024
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