Siempre he amado la saga F-Zero desde sus inicios.
Como inicio en esta nueva etapa, quiero volver a publicar un texto de esta bonita y poco valorada saga de títulos, centrandome de nueva cuenta en su último exponente, que lleva por nombre F-Zero GX, (2003), pero en esta ocasión, desde una perspectiva diferente: el tiempo.
Era un agradable verano, donde después de realizar unos cuantos trabajillos informales y la ayuda monertaria de mi señora madre, logré juntar el dinero necesario para poder comprar el Game Cube para expresamente, poder jugar el mas reciente título de mi amada saga.
Tras haber ido por la consola y probado el juego, el día a día de jugarlo con un conocido de esas epocas, mi habilidad en el título era muy buena, me sentia como pez en el agua...era la mera pistola en el juego, pues.
En ese entonces existió una página oficial,(f-zero.jp) donde podías subir tus records mediante un password que te daba el juego, y logré estar alguna vez, entre los 25 mejores records del sitio
Igualmente recuerdo una anecdota relacionada a esa habilidad y facilidad que tenia su servidor en el juego, que aún ahora, me dibuja una sonrisa cada vez que me viene a la mente la visita de mi conocido, para la sesión de juegos acostumbrada, misma que al terminar, mi conocido con evidente pena, me comento que el aún no lograba sacar todas las naves del juego, y que si no le prestaba mi memory card del Game Cube para copiar mi archivo de F-Zero GX a la suya, cosa que no pudo ser, pues la consola/juego no se lo permitio. Me rei tan duro que, creo me lo tomó a mal... nunca pude preguntarselo.
Era tal el dominio en el juego, que tuvimos que idear una manera de complicar las cosas, de ahi surgió la idea de hacer unas "fichas" con el nombre de cada maquina y pista del juego, ademas de castigos en los settings.



Dicho todo esto, a manera de contexto, puedo decir que, 21 años después, y habiendo rejugado este precioso juego de carreras, puedo afirmar que mis habilidades se han ido deteriorando con el paso del tiempo y, a pesar de aún recordar ciertas cosas, mis reflejos ya no son lo que en ese entonces. En las pistas mas exigentes ya no existe esa suavidad y fluidez que antes poseia, mi vista ahora está adornada con dioptrias, mis manos se sienten lentas, la disponibilidad del tiempo para estar practicando como antes, no existe más... en fin. Y esto no solamente pasa con F-Zero, lo he notado también en otros juegos: Contra con una sola vida, no más, pasarme Kingdom Hearts sin ayuda de una guia, ¡que va!, rachas de bajas en BF4, ni pensarlo, el tiempo no perdona ni tiene piedad de nadie, y yo, lo estoy experimentando en primera fila.
Lo bueno que, mi cabecita de algodón, ANLO, revocó el horario de verano y ya no seguiré perdiendo una hora de mi vida.
¿A poco sí?
La senectud nos acecha... Recientemente, quise probar mis habilidades con el F-ZERO 99 del Switch, porque pues es en esencia el F-ZERO clásico del SNES y también creo que perdí ritmo. Pero es, entre otras cosas, el precio a pagar por haber disfrutado más que los demás.
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