El juego PONG: Violento, sexista, vil...

 Nota publicada originalmente en Fulanovida el 28-Feb-2013

 
Si están enterados de algo de historia de los videojuegos, sabrán que éstos fueron inventados por gente blanca como Ralph Baer, popularizados por gente blanca como Nolan Bushnell y fueron creados originalmente para el disfrute sólo de gente blanca.
 
La violencia y el sexismo han sido desde siempre una de las principales etiquetas de la industria del videojuego desde el primer juego que resultara un éxito comercial: PONG. Y eso que Pong no es tan malo como todos esos juegos que usan los noticieros pedorros para atacar a los juegos de video con el concepto de Son-muy-malos-los-videojuegos-porque-se-tratan-de... Mata-a-todos-los-peatones-...  Rescata-a-la-preciosa-pero-inútil-mujer-... Mata-a-todas-las-prostitutas-... Mata-a-todos-tus-maestros- ... Mata-a-tus-ídolos-... Venera-a-satanás-... Ahora-mira-a-esta-sexy-mujer-vestida-de-gato-mientras-violas-a-otra-mujer... lo cual, sin duda, sería una base mucho peor. Y sin embargo, Pong, que aparenta ser un jueguillo inocuo, es violento, sexista y vil, y hoy, damas y caballeros, se enterarán por qué.


1. En Pong, la violencia es la única opción


En Pong, lo único que puedes hacer es GOLPEAR. Si en cualquier momento fallas en golpear durante el juego, tu oponente es PREMIADO con un punto. Si dejas de golpear en suficientes ocasiones, tu oponente gana. Golpear es entonces no sólo la única solución viable para resolver tus problemas, sino que es la única opción que tienes disponible. Con todo esto, queda claro que Pong ha ayudado a incrementar la cultura de hiperviolencia proveniente del neolítico que vivimos hoy en día en la sociedad.
 
Dado que toda la violencia viene de la testosterona, la hiperviolencia ayuda a perpetuar la cultura de la dominancia masculina, que ha permeado a la sociedad de este nuevo milenio y, por tanto, minimizando con alevosía a las mujeres en esta sociedad actual.


2. Pong "ningunea" a las mujeres


El punto importante de la experiencia de juego en Pong es una pelota (tiene forma cuadrada, pero es una pelota) que se mueve obscenamente hacia atrás y hacia adelante, de lado a lado, en la pantalla como si fuera un "escroto saltarín" que, de alguna forma, ha sido removido de su propietario original.
 
Esta pelota, como todas las pelotas creadas desde tiempos de los mayas, de hecho representa un escroto saltarín que fue arrancado de su dueño. Es, de hecho, por eso que la sociedad asocia los deportes y los atletas con la virilidad, debido a las cualidades parecidas a un escroto que tienen todas las pelotas. De hecho, el primer juego oficial de fútbol documentado fue realizado en un pub irlandés en 1872 usando como balón las gónadas arrancadas de un ingrato perdedor durante un duelo. Es por eso que a los testículos hoy en día también les llamamos "bolas" o "pelotas". Con mucho énfasis en las pelotas y la virilidad masculina, Pong, tal como sucede con muchos otros deportes, es, desde su origen y diseño, excluyente del sexo femenino.


3. Pong es un concurso de agitarla para ver quién la tiene más grande.


El personaje que el jugador controla en Pong es el "paddle", un palo... largo... que, en consecuencia, tiene forma de pito. Y tal como sucede con un pene, el "paddle" sólo puede moverse en el plano vertical.
 
El objetivo del juego es literalmente ondear tu palo hacia arriba y hacia abajo hasta que tu oponente es humillado por tu talento superior en mover el palo y se termina hasta que uno de los oponentes cede a su imposibilidad de agitar su palo con la misma destreza que el otro.
 
Dado que no existe una opción para que el jugador elija un personaje con forma de vagina, toda la experiencia de juego en Pong se trata de pitos agitándose y es, ciertamente, sexista.


4. De nuevo: Pong es un concurso de agitarla para ver quién la tiene más grande.


Como ya vimos, Pong es literalmente un concurso de "agitar tu palo" en el más literal de lo sentidos, pero también lo es en el sentido metafórico: Mientras uno puede ver un juego de Pong y entender que trata de dos hombres exhibiendo con vigorosidad sus maravillosas habilidades para mover sus respectivos palos, en una muestra de lucha y heroismo por llegar a ser el macho alfa, uno también puede ver la puntuación en el marcador. La cantidad de puntos que un jugador ha ganado funciona igual que lo hace un pene normal: entre más grande es mejor. Y así como el hombre con el pito más grande gana en la vida real, el jugador con el marcador final más grande es el que gana el juego. 

El sistema de puntos de Pong es también un doloroso recordatorio para las mujeres que fueron poco favorecidas con vaginas grandes, ya que viven con una desventaja tanto por el tamaño exagerado de su enorme vaginón, como por el hecho de que la sociedad sigue siendo hoy en día un cruel patriarcado, que continúa beneficiando al falo masculino.


5. Pong se jacta de la infertilidad femenina


En su forma más pura, el Pong original ofrece un contraste monocromático en colores blanco y negro; es decir, luz y oscuridad. En el juego, el blanco representa lo necesario, mientras que el negro representa lo que no es necesario. Mientras algunos estudios han alegado que este contraste es racista, y que de hecho la intuición común parece sugerirnos racismo, en realidad no lo es; en cambio, sí es muy sexista. 

En el mundo de Pong, el blanco simboliza al hombre tal cual se ve a sí mismo, como un caballero blanco siempre vigilante. Lo negro simboliza a la mujer tal como la ve el hombre: como un hoyo negro de desesperación. La oscuridad en Pong además implica esterilidad, lo cual se convierte en infertilidad, que es la cosa más horrible que una mujer puede padecer en una sociedad dominada por los hombres.


6. ¿Mencioné que Pong es un concurso de agitarla para ver quién la tiene más grande?


Las versiones originales de Pong no eran controladas por mandos de videojuego como a los que estamos acostumbrados hoy en día. En lugar de eso, el juego contaba con perillas. Así que tú controlabas tu paddle, con forma de "cara de papa" en el Pong, torciendo la perilla hacia adentro y hacia afuera. ¿Sí me explico?... ¿Y sabes cuál era la peor parte? Los dos controles estaban conectados a la misma base, así que debías ver a tu oponente "torcerse su palancón" hacia adentro y hacia afuera junto a ti, haciéndolo al mismo tiempo.
 
Con esta descripción, las mujeres deben entender que es importante no rebajarse a jugar una mierda tan sexista y retrógrada como lo es Pong. La mujer moderna no necesita esa humillación, ya que se respeta a sí misma y a su género mientras desprecia con pasión su situación en el pasado.


7. Sí, Pong es sexista.


Sé lo que están pensando de mí hasta aquí: "Estás bien pendejo". Y, oye, probablemente lo esté, porque estas sales de baño que usé hoy están funcionando perfecto y la evidencia propuesta en este texto está, pues, "abierta a la interpretación", tal como les gusta decir a los pendejos de las escuelas de leyes. Además, los puntos que pongo podrán ser repetitivos, pero a mí no me joden: Pong es sexista. 

La historia que estoy a punto de contar es completamente real y si no me quieres creer, pues ni modo. Si no me crees, ve a buscarla por ti mismo. En 1974, cuando Atari comenzó a trabajar en la primera versión casera de Pong, el proyecto recibió el siguiente nombre clave: Darlene. El nombre no era otra cosa que un tributo para una mujer muy atractiva que trabajaba ahí y que todos los tipos en el proyecto se querían coger. ¡Oh, cómo soñaron los empleados de Atari con cogerse a Darlene!. Soñaron cogérsela por detrás, por la boca, por enfrente... un pendejo incluso soñó cogérsela por los poros de la nariz. Y cada día, cuando estos tipos iban a la oficina de Atari a "trabajar duro en Darlene", secretamente imaginaban que "estaban trabajando duro" a la Darlene, pero a la versión humana... dentro y alrededor de su vagina, mucho... duro... ¿Y por qué? Porque los empleados de Atari eran unos hijosesuinchemare pendejos sexistas.

Conclusión.

Aquí tienes.
 
Pong, la primera piedra en la cual toda la chingada industria del videojuego está cimentada, es sólo un poco más que una celebración masiva de violencia y sexismo. Más que nada sexismo. Y no sé cómo arreglaremos esto, compatriotas... no lo sé. ¿Cómo arreglarías una industria que está basada en la vileza de... Pong?. Desafortunadamente, parece que los días en que los hombres heroicos con "pistolotas" rescatan a preciosas y desamparadas mujeres de malvados enemigos en los mundos virtuales, seguirán aquí para quedarse.

Mi recomendación para las mujeres gamers es: no se desanimen y disfruten cada pequeña victoria, ignorando derrotas mucho mayores. Aún hay cosas en los juegos de las cuales pueden sentirse orgullosas. Por ejemplo, Chun-Li de Street Fighter. Es cierto que, como casi todos los personajes femeninos en los videojuegos, tiene unos muslos perturbadoramente gordos o medidas imposibles a lo revistas como el "Mil Chistes", pero hasta la fecha se mantiene como uno de los personajes más reconocibles y amados por la comunidad. Y eso.... eso... pues... es algo, ¿No?

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